Un tatuaje recién hecho es una herida. Cerrada, controlada y hecha a propósito, pero una herida. Lo que hagas con ella en los primeros catorce días define el contraste, la nitidez de la línea y qué tanto pigmento se queda.
Esta es la rutina que funciona, y después lo que en Bogotá cambia respecto a lo que vas a leer en cualquier otra guía.
Día a día
Las primeras horas
Deja la cobertura puesta el tiempo que te indiquen. Si es film plástico, entre dos y cuatro horas. Si es un apósito adhesivo transparente del tipo film de segunda piel, puede quedarse varios días, y ahí se sigue la indicación del estudio, no la de internet.
Al retirarla: manos limpias, agua tibia, jabón neutro sin perfume, con la yema de los dedos. Nada de esponja ni de estropajo. Secar dando toques con una toalla limpia o dejar secar al aire. No frotar.
Días 1 a 3
Lavar dos o tres veces al día y aplicar una capa fina de la crema que te hayan recomendado. Fina de verdad: la piel tiene que respirar. Una capa gruesa ahoga la zona, macera la costra y es la causa más común de que un tatuaje quede parchado.
Es normal que supure un poco de plasma y tinta las primeras horas, que la zona esté caliente y que se vea enrojecida en el borde.
Días 4 a 14
Empieza la descamación. Se cae piel con pigmento, aparecen zonas opacas y da picazón. Aquí es donde la gente arruina tatuajes.
- No rascar. Si pica, palmadita suave o crema.
- No arrancar costras ni piel que esté a medio caer.
- No sumergir. Ducha sí; piscina, jacuzzi, sauna, mar y río no.
- Ropa suelta sobre la zona, y de algodón.
- Si duermes sobre el tatuaje, sábana limpia.
Semanas 3 a 12
Por fuera ya cerró. Por dentro no. La dermis sigue reorganizándose entre dos y tres meses, y en ese periodo el tatuaje termina de asentarse: gana un poco de suavidad y pierde el brillo del primer día. Es lo esperado.
A partir de acá el trabajo es uno solo y es para siempre: hidratar y proteger del sol.
Lo que en Bogotá es distinto
Casi todas las guías de cuidados en español están escritas en España. Sirven, pero se saltan lo que acá importa más.
Bogotá está a 2.600 metros. El IDEAM registra para la ciudad un índice UV entre 9 y 10, categoría muy alta en la escala de la Organización Mundial de la Salud, y ubica a Bogotá en el grupo más expuesto del país junto con Tunja, Pasto y Popayán. Todas ciudades de altura, y no es casualidad: la radiación ultravioleta sube alrededor de 12% por cada 1.000 metros de elevación.
El problema no es la radiación. Es que a 14 grados nadie siente que se está quemando.
En una playa el cuerpo avisa. Acá el clima frío desactiva esa alarma, y la gente pasa la tarde caminando por la 7ma con el antebrazo descubierto sin registrar que está bajo un índice 10.
Qué significa en la práctica:
- Mientras cicatriza: nada de sol directo. Ni un rato. Manga larga suelta o quedarse en sombra.
- Ya cicatrizado: bloqueador siempre que la zona vaya a quedar descubierta. Factor 50, y reaplicar. El sol es, con diferencia, lo que más decolora un tatuaje con los años.
- Hidratar más de lo que dicen las guías. El aire de la sabana es seco y la piel lo resiente.
Sobre lo que no se puede afirmar. No existe literatura médica sobre cicatrización de tatuajes a 2.600 metros. Lo que sí está documentado es el índice UV de Bogotá y el aumento de radiación con la altura. El resto es razonamiento, no estudio, y prefiero decirlo así.
Qué no hacer, en una lista
- Alcohol, agua oxigenada, yodo o cremas con perfume sobre el tatuaje.
- Vaselina o capas gruesas de cualquier cosa.
- Volver a taparlo con film después del primer día.
- Depilar, exfoliar o poner adhesivos en la zona.
- Entrenar el mismo día si la zona va a sudar y rozar.
- Pedir opinión a cinco personas distintas y mezclar rutinas.
Cuándo consultar a un médico
La molestia baja cada día. Si en cambio aumenta, hay algo que revisar. Señales para no dejar pasar:
- Dolor que crece después del tercer día.
- Enrojecimiento que se expande más allá del borde del tatuaje.
- Calor local marcado, pus o mal olor.
- Fiebre.
- Ronchas o picazón intensa fuera del área tatuada, que puede indicar reacción al pigmento.
Eso es consulta médica, no consulta al tatuador. Avísame igual para dejarlo registrado, pero no esperes a que yo te responda para ir.
El retoque
Casi ninguna pieza queda perfecta al primer intento, y no es un defecto: hay zonas que sueltan más pigmento que otras, sobre todo manos, pies, codos y rodillas. El retoque se hace cuando la piel ya cerró del todo, no antes. Si a los dos meses ves un punto donde la línea se abrió o el relleno quedó disparejo, se corrige.
Un tatuaje bien cuidado se juzga a los quince años, no a los quince días.